
Lima, 12 de marzo de 2009.
La ley del pueblo

Exactamente a trece meses de su muerte, anoche Heath Ledger ganó merecidamente el Oscar como mejor actor de reparto por su sobresaliente performance como el Joker en "The Dark Knight". Al margen de éste y otra veintena de reconocimientos (también obtuvo el Golden Globe y el BAFTA, nada menos), el malogrado histrión ha entrado en la historia del cine por varios motivos. Es el segundo actor en conseguir un Oscar de manera póstuma (el primero fue su compatriota Peter Finch en 1976), logró que por fin la Academia premiara un rol basado en un personaje de historieta, y (lo más importante) marcó un nuevo hito sobre cómo interpretar a un villano en la gran pantalla. Nada mal para alguien que carecía de formación actoral tradicional.
Portada de Sports Illustrated del 18 de enero de 1991
4. Christian Laettner: El mejor jugador universitario de su tiempo, devino en mediocre al pasar al profesionalismo. Aunque es muy recordado por ese detalle, el entonces estudiante de Duke no desentonó en el Dream Team.
5. David "The Admiral" Robinson: Su habilidad como centro sólo es comparable a su generoso corazón. Siempre defendió a los San Antonio Spurs y, ya veterano, pudo conseguir sus ansiados anillos de campeonato con la llegada de Tim Duncan, con quien formó las Twin Towers.
6. Patrick Ewing: Uno de los hijos predilectos de la Gran Manzana, pese a haber nacido en Jamaica. De demoledor juego interior y medio, este titán lideró a los indesmayables New York Knicks de fines de siglo y llegó a arañar la gloria.
7. Larry Bird: Jugaba tan bien que todavía se bromea que no es blanco sino despigmentado. Letal en los triples y demás tiros largos, tenía también una extraordinaria visión de juego. Ídolo absoluto de los Boston Celtics.
8. Scottie Pippen: Maravilloso jugador que podía jugar de base o alero indistintamente, además utilizaba como nadie el tablero al hacer sus lanzamientos. Los Chicago Bulls no hubieran sido lo mismo sin él.
9. Michael "Air" Jordan: El más grande de todos, versátil y capaz de decidir juegos él solo, siempre tomaba el último tiro y usualmente lo embocaba. Fue el principal culpable que muchos de sus contemporáneos no lograran ganar campeonatos.
10. Clyde "The Glide" Drexler: Otro genial escolta y espectacular finalizador de jugadas. Son inolvidables sus duelos con His Airness en los concursos de volcadas de los ochenta. En ese momento paseaba su talento por los Portland Trail Blazers.
11. Karl "The Mailman" Malone: El segundo máximo anotador en la historia de la NBA y el delantero de poder más inteligente, fuerte y hábil que ha existido. Formaba una pareja letal con John Stockton.
12. John Stockton: El mejor base armador de todos los tiempos, su récord de robos y asistencias todavía sigue vigente. Su carrera duró diecinueve temporadas, siempre fiel a su Utah Jazz.
13. Chris Mullin: Un tirador puro, de esos que ya no se ven con frecuencia. Podía lanzar con ambas manos y dejaba todo en la cancha. Jugaba en los Golden State Warriors, club donde ahora se desempeña de gerente general.
14. "Sir" Charles Barkley: Rudísimo dentro de la cancha y controversial fuera de ella, era el arquetipo del ala pívot. Su carácter intimidante y su mordaz sentido del humor hasta ahora dan que hablar. Entonces la rompía en los Phoenix Suns.
15. Earvin "Magic" Johnson: Magia pura, de no existir Jordan, él hubiera sido el mejor de la historia. El más carismático de la delegación, el de Los Angeles Lakers era ovacionado cada vez que entraba a la cancha. Hoy es todo un ejemplo de vida.
Jorge Luis Gutiérrez Torres
Ocurre a veces que en las ferias de libros hay todo menos libros. La idea es provocar la mayor atención de un público cada vez más distraído y aburrible. Por eso es muy celebrado el bullicio y los suvenires. No importa que se lea o no. Ese siempre es asunto privado (o reducidamente colectivo). Y también pasa que una feria del libro es el ambiente propicio para que afloren cantautores nacionales en concurridas sesiones de firma de libros biográficos, de títulos que recuerdan las causas nobles de los best seller de autoayuda, y que además –no podía ser mejor el pack- vienen con el disco en versión acústica de sus últimas acometidas.
La mejor de todas las películas basadas en un cómic. Así, sin duda, sin contemplaciones. Una película brutal, descarnada, oscura. Es algo extraño, generalmente, las películas que se estrenan por estas fechas están dirigidas al gran público, son bastante digeribles y básicamente pretenden entretener, y que cuando uno sale del cine se queda contento, relajado, animado. Todo lo contrario sucede con este “Caballero de la Noche”, uno termina la película afectado, estresado, fascinado y conmocionado. No es, pues, sólo una película más de superhéroes, no es sólo un blockbuster, es una pieza alucinante que nos muestra el mejor Batman que hayamos visto, es un thriller de aquellos y que seguramente será considerada dentro de lo mejor de los géneros a los que rinde homenaje.
Hace poco más de un mes, mientras aguardaba que "Iron Man" diera inicio, el trailer de "The Incredible Hulk" llamó mi atención por sobre tantos otros aburridos avances. Entonces me pareció una innecesaria reedición de la historia del hombre increíble y tuve mis serias dudas de que el producto pudiera acercarse siquiera a la versión de 2003. Ahora, tras haber visto el nuevo film, puedo afirmar que fue una decisión más que acertada por parte de Marvel.
Federer y Nadal: eternos rivales.
Foto por Droogie
Ryuk es un shinigami (la personificación de la muerte, según la mitología nipona) cuya única ocupación, y la de sus congéneres, es matar humanos para prolongar su propia existencia. Para tal fin, debe escribir los nombres de sus víctimas en un cuaderno especial, con un sinnúmero de reglas, que todo shinigami posee. Un día, harto de eones de rutina, Ryuk decide arrojar su cuaderno al mundo humano en búsqueda de entretenimiento.


No puedo creer, doctor, que se quede dormido en las audiencias. ¿Me estás hablando en serio? Te lo juro, mi hermano. Incluso a veces se recuesta con el gordo, y los dos roncan. Imagínate, profesor universitario y todo. Bueno, doctor, esto último hoy en día tampoco es garantía. Basta una pequeña ayudita y cualquiera dicta un curso hasta en las más prestigiosas y renombradas universidades de Lima. En mis tiempos no era así. Las canas son importantes, como las que usted y yo nos manejamos.